
En la fotografía se muestra a las autoridades infiltradas en la Sociedad de Fomento de San Eduardo del Mar:
a) Jorge Abel Ramirez (en la foto con remera blanca)
b) Monica Prato de Ramirez
c) Ezio Chappori
d) Jose De Grazia (remera negra)
Jose De Grazia, Tesorero de la Asociación, (denunciado posteriormente por Ezio Chappori por falsificación de cheques de tesorería y enfrentado publicamente con el Premio Nobel de la Paz y vecino de San Eduardo, Adolfo Perez Esquivel, según da cuenta la revista Noticias) y Jorge Ramirez (tambien denunciado por golpear y amenazar a algunos vecinos por oponerse a la siembra, y además con una demanda por usurpación de la vivienda que ocupa) sostienen en esta publicación que los productos que se fumigan son comerciales y que se compran con boleta. Lo que ocultan es, precisamente, que su uso tiene restricciones por la Ley de Agroquímicos y que no pueden ser utilizados entre la población (ver semanario Planeta Nro. 450 del 17/01/2003, “Cultivos Urbanos”)
Como ocultan también que en esos envases se advierte sobre los peligros para las personas, animales, huertas familiares, medio ambiente, detallándose en los mismos las precauciones a tomar.
Agregan – además – De Grazia y Ramirez que contrataron a unos “especialistas” a quienes “arrendaban” la tierra para que de esa forma ningun particular se hiciera intruso. De esta manera, ganándoles de mano, se hicieron intrusos ellos, ya que los terrenos eran ajenos y no tenían autorización de sus propietarios, ni se lo permitían las ordenanzas municipales.
Estos “especialistas” en la fumigación casi matan por intoxicación a los habitantes del Barrio Santa Isabel (según semanario Planeta Nro. 389)
Refieren que nadie se manifestó en contra de su accionar, sin embargo llovieron las denuncias en dicha Asociación, en la Municipalidad, en dependencias ambientales de Provincia y Nación, Defensoría del Pueblo y – según versiones recogidas en Santa Isabel – también desde la Policía de la Provincia, Policía Federal y Gendarmería Nacional.
Indudablemente, la tenaz oposición de toda la población impidió que estos personajes usurpasen indefinidamente la tierra (hacía mas de veinte años que se sembraba hasta alrededor de las casas, al punto que si se abría la ventana casi se tocaba el girasol con la mano).
Denuncia tras denuncias impidieron que – mediante métodos basados en la inescrupulosidad – estos “especialistas” y sus asociados siguieran accionando.
Tal vez también pretendían acceder a la posesión “legal” de las tierras trabajadas cuando pasara el tiempo sin que nadie reclamara.
Creemos que muchísimos habitantes de estos barrios ignoran lo que decimos aquí, ni saben del peligro al que estuvieron expuestos, y los síntomas que sintieron (como ser mareos, vómitos, afecciones al hígado, rara picazón en el cuerpo, manchas en la piel, sensación de estar resfriado, alergias, en los casos menos severos) los hayan atribuido a otras causas.
Por fortuna, la pesadilla y la tensión han terminado para los pobladores, y los días que pasaron hacen suponer que no volverán.
Envíenos su comentario, denuncia, fotografías y todo material que pueda estar relacionado a blogsaneduardodelmar@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario